El Perdón Es Medicina Para El Alma

Diplomado en Consejería Cristiana

El Perdón Es Medicina Para El Alma

Pablo Román Caballero

Esta clase esta escrita como si yo te estuviera dando consejería a ti. Dos razones por las cuales he escrito la clase de esta manera:

1. Pidiéndole a Dios que use esta clase para ministrarte y ayudarte espiritualmente.

2. Para enseñarte como ministrarle a una persona que esta teniendo lucha con el perdonar.

Esta clase debes leerla varias veces. Debes visualizarte aplicando estos conocimientos con una persona que lo necesite. 

A. EL PERDÓN ES LA BASE DE LA BIBLIA

Yo se que muchos no quieren tocar este tema. Yo se que hay personas en este mismo momento leyendo estas lineas que no quieren seguir leyendo, ¿sabes por qué? Porque la verdad verdad verdad, no quieren perdonar, no quieren dejar a la persona que le lastimo libre de su culpa. Puedo ver a muchos moviendo ahora su cabeza y diciendo eso no es verdad. Porque en el fondo, todos nosotros nos creemos buenas personas. Y pensamos que somos incapaces de hacer algo que se escucha tan feo.

Después de muchos años de consejera cristiana a miles de personas, puedo dar testimonio que esto es más fuerte en algunas personas que en otras, como todo en la vida, pero es bien común en todo el mundo no querer soltar el perdón.

Y como dije, algunas personas nunca aceptarían en publico tener esos sentimientos.

Me escuchaste hermano y hermana mía, para nosotros conocernos a nosotros mismos, tenemos que hablar con Dios lo que de verdad sentimos, sin excusas, sin darle vueltas.

Y cual es el problema aquí, que la Biblia es una historia de amor entre Dios y nosotros y la historia tiene su BASE, su FUNDAMENTO en el Perdón.

Mateo 6:14-15 Dios Habla Hoy (DHH)

14 »Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; 15 pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.

El perdón es algo que todos queremos recibir, pero la mayoría de nosotros duda en darlo de corazón. Jesús deja claro, sin embargo, que no podemos tenerlo sin darlo. El perdón de Dios es condicional al perdón que nosotros estamos dispuesto a ofrecer a otros. Muchos quieren negar esto, muchos quieren decir el perdón de Dios no tiene condiciones, pero eso no es cierto, eso no es lo que la Biblia dice.

»Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados (Mateo 6: 14-15).

Estas palabras no permiten lugar para la duda o la discusión. El perdón fluye de dos maneras. No podemos separar el perdonar con el de recibir el perdón.

Y ahora si tenemos un problema, porque ya el perdonar no es opcional. ESTO LA GENTE NO LO QUIERE OIR. El pecho se agita, la rabia sube, de nuevo viene el deseo de no querer leer más.

Y podemos dejar de leer, pero al final, la verdad sigue siendo la misma, no perdonamos por el otro, perdonamos por nuestro propio bien, ¿o acaso vas a arriesgar tu salvación, tu eternidad por culpa de quien te hizo un daño?

Piensa un momento, piensa por favor. ¿Quién pierde si no perdonas? ¿Pierde el que te lastimo o verdaderamente eres tú quien pierdes?

Si creemos lo que la Biblia dice, creo que no hay mucho que pensar.

La razón por la que muchos de nosotros nos negamos a perdonar es por nuestro miedo a la pérdida. Sí a la perdida, te explico.

Es que no se puede negar que el perdón nos obliga a renunciar a las actitudes y acciones de nuestro dolor, actitudes y acciones que son importantes para nosotros. Como por ejemplo, no puedo estar recordando una y otra vez lo mismo de lo que ya sucedió y no sigue sucediendo.

Porque si sigue sucediendo, entonces aparte de perdonar, necesitamos tomar acciones para que no nos sigan haciendo daño pues ser masoquista es pecado también. Y ese es otro tema que hablaremos en un futuro. Pero cuando ya algo es pasado, hay que dejarlo en las manos de Dios, en el pasado, y nuestra actitud no puede seguir siendo como si paso hoy. Y eso nos duele porque no queremos soltar. Porque una vez que perdonemos, ya no podemos hacer culpable a la persona. Así como ya Dios no nos hace culpable a nosotros por lo que hicimos.

La lucha para verdaderamente perdonar esta en nosotros, no es el diablo, es una lucha interna, y no estoy diciendo que esta lucha no tiene una razón o razones poderosas, pero hay una verdad más grande que esas razones, si Dios nos esta dando la oportunidad de perdonar es porque necesitamos hacerlo por nuestro propio bien, y estoy hablando de nuestro bien para toda una eternidad.

Él sabe que nosotros tenemos que perdonar, Él lo sabe todo, y hay cosas que nosotros no entendemos completamente y que luego en el cielo vamos a poder entender muy bien. Pero lo que yo sí se es que si eso terrible me paso, yo ahora tengo una oportunidad de oro, yo puedo imitar a Cristo y perdonar como Él lo hizo, y de esa forma ganar algo que no se puede comprar con plata en esta tierra.

Padre, perdonalos, porque no saben lo que hacen.

Lucas 23

34 Y Jesús decía: Padre, perdonalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre si sus vestidos, echando suertes.

Olvida por un momento lo que se nos dice que debemos de hacer. Ponte en el lugar de Jesús.

¿Haz alguna vez sentido un dolor tan terrible que quisieras morirte para dejar de sentirlo? Si no conoces ese tipo de dolor, te puede ser difícil entender lo que te dire a continuación, pero si lo has experimentado, entonces me entenderás.

Una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace. Desde un momento de tranquilidad todos podemos decir: es importante perdonar. Pero Jesús estaba siendo torturado en ese mismo momento. ¡Y oró por las personas que le estaban causando el dolor!

Las personas que le hacían sufrir un dolor insufrible, eran las personas por las que Él intercedía delante del Padre.

La historia de Jesús la podemos mirar como el que lee un libro de acontecimientos pasados y solo mirarlo desde lejos, o podemos vivir cada momento de los acontecimientos bíblicos y ver así la realidad de nuestro Señor y de nuestras vidas.

¿Qué se me podría hacer a mi que sea tan terrible como lo que se le hizo a Jesús? Y si aun se me hiciese, yo soy pecador y me merezco las cosas malas que me pasen en la vida. Pero Jesús nunca peco, nunca le causo mal a nadie.

¿Qué me puede impedir a mi que yo perdone?

Muchas veces la reacción de las personas es decir pero yo no soy Dios. Jesús perdono como hombre no como Dios. El aguanto el dolor como hombre no como Dios.

Otros dirán, bueno yo no tengo esa capacidad. Y es aquí donde no se puede estar con titubeos. Es aquí donde con amor pero en forma directa decirle a la persona, entonces estas poniendo en juego el vivir una vida de amargura, perder años de felicidad personal y al final, perder la salvación de tu alma. Pero si no puedes, entonces me imagino que será un final triste de tu vida.

Te digo que esta palabra cambio mi vida. Porque yo si creo que Jesús la dijo. Yo si creo que la dijo en el mismo momento de la agonía. Y sobre todo, yo si creo que su petición fue genuina donde el realmente deseaba que Dios los perdonara. Es más, ¡su gozo aun en ese momento estaba en que el Padre los perdonase!

Lo que Jesús predico fue genuino. Cuando dijo orad por vuestros enemigos, era por que Él mismo lo hacia y lo hace. Cuando dijo perdonad hasta setenta veces siete es porque Él mismo cree en perdonar.

Es aquí donde esta mi seguridad en que no importa cuan miserable yo sea, Él me sigue amando, y si mi arrepentimiento es de corazón Él me sigue perdonando. Por la sencilla razón que ese es Él, un Dios de perdón y de misericordia.

Ejercicio:

Has una lista de las personas que al recordarlas todavía sientes dolor. Si todavía viene angustia a tu vida por lo que esa persona hizo, eso indica que todavía no la has podido perdonar. Perdonar no es olvidar, pues tenemos memoria. Tampoco es que no sientas tristeza al recordarlo. Pero si sientes dolor y vuelves a sufrir lo que sucedió y te quiere venir angustia, entonces definitivamente, esa herida esta viva y no has perdonado. Ahora necesitas ser sincero con Dios y contigo para solucionar este problema de tu pasado.

B. COMO EL RESENTIMIENTO AFECTA TU HABILIDAD DE PERDONAR

El perdón está en el centro del bienestar emocional. Es justo decir que las personas que no perdonan están emocionalmente enfermas. Su amargura es una enfermedad del espíritu, y es inevitable que la persona implacable eventualmente experimentará también una enfermedad física.

La ira provoca oleadas de adrenalina y secreta otros productos químicos de gran alcance que atacan el cuerpo. El estrés que llevamos cuando nos negamos a dar o recibir el perdón afecta nuestros corazones, mentes y cuerpos. Para empeorar las cosas, tanto la rabia como la depresión contribuyen a comportamientos obsesivos.

Estos comportamientos como comer en exceso, volvernos adictos al trabajo, gastar excesivamente y otros impulso y malos hábitos, los adoptamos muchas veces hasta en forma inconsciente. Y lo hacemos para balancear el mal espiritual y emocional que tenemos por no perdonar verdaderamente y que rehusamos aceptar que es una verdad en nuestras vidas. En resumen, no podemos librarnos del dolor emocional y sus efectos secundarios a menos que estemos dispuestos a perdonar. Y al no confrontarnos con si hemos perdonado de verdad o no, solo miramos para el otro lado, mientras que por dentro estos males se van acumulando y haciéndonos más daño.

La ira no resuelta nos impide avanzar porque nos encierra en una máquina del tiempo, congelada en el momento exacto en que ocurrió una ofensa en particular. El temor a una lesión adicional nos hace reacios a movernos a nuevos niveles de relación, no sólo con aquellos que nos han herido, sino con cualquier persona que represente una amenaza similar. Por no perdonar, me lleno de temores innecesarios que tronchan oportunidades en mi presente y mi futuro.

Además, si permitimos que la falta de perdón continúe, es probable que experimentemos depresión, amargura, o ambas cosas. Sin embargo, más importante que cualquiera de estas preocupaciones es la más seria consideración de todas: la consecuencia espiritual de la falta de perdón: la alienación de Dios. Al no perdonar en realidad ponemos en duda si Dios nos ha perdonado totalmente a nosotros. Y es natural. Sabemos que Dios es Dios y no es como nosotros.

Pero vemos el perdón de Dios cada día más difícil ya que nosotros no conocemos lo que es un perdón real, y al no conocerlo, ponemos en duda hasta donde Dios esta dispuesto a perdonarnos.

Veamos el diccionario por un momento:

Resentimiento es la acción y efecto de resentirse (tener un enojo o pesar por algo). El resentimiento se refleja en diversos sentimientos y actitudes, como la hostilidad hacia algo o alguien, la ira no resuelta sobre un acontecimiento, el enfurecimiento o la incapacidad para perdonar.

Si tengo resentimiento no puedo llegar al perdón.

En el momento en que empiezas a resentir a una persona, te conviertes en su esclavo, él controla tus sueños, absorbe tu digestión, te roba tu paz mental y buena voluntad, y quita el placer de tu trabajo, arruina tu relación con Dios y anula tu oraciones.

No puedes tomar unas vacaciones sin que él siga delante de ti, pues cuando menos lo esperas, la persona a quien le tienes resentimiento vuelve a tu mente. El o ella destruye tu libertad mental y te persigue donde quiera que vayas. Entre más fresco esta en tu mente el resentimiento peor es.

Quizás el mejor remedio para el resentimiento es comprender que tu no puedes controlar lo que la otra persona haga, PERO tú si tienes control sobre tu vida y puedes decidir si sigues con esa carga o sencillamente le lloras al Señor y le entregas tu carga y deja que EL sea quien se ocupe de hacer justicia.

El soltar el resentimiento en contra de alguien al igual que perdonar es una acción voluntaria, no es una emoción del momento, es una decisión. Tú decides perdonar y lo haces aunque no lo sientas. Tú tomas la decisión consciente pero real, no solo yo quisiera pero no puedo. No, tú tomas la decisión de soltar ese resentimiento. Y va a costar, va a querer volver, y es ahí donde por decisión se lucha contra ese sentimiento y se rechaza.

Observa esto, el hacer lo incorrecto es fácil. Porque todo aquello que nos hace daño viene casi solo, y nosotros por naturaleza queremos dejarlo que pase y no poner resistencia. Le llamamos tentación. También el estar resentidos se vuelve una tentación cuando queremos soltar ese resentimiento, y es ahí donde hay que poner carácter y fuerza buscando siempre la ayuda del Espíritu Santo.

Ejercicio:

Comprometete con Dios de soltar uno o dos resentimientos. Háblalo con Él, se especifico, di con tu boca de que se trata.

C. SI NO PERDONAMOS JAMÁS SANAREMOS, ESA ES LA ÚNICA VERDAD

El perdón no significa que debas seguir sufriendo con quien te lastimó. No significa que tienes que ser amigo de ellos, simpatizar con ellos o justificar lo que te han hecho.

Yo se que algunas personas se van a escandalizar con esto que acabo de decir, pero es una realidad por muy cruda que parezca. Si una persona sufre violencia no tiene que decir que por perdonarlo tenga que seguir dejandose abusar. Tampoco quiere decir que si sufrió una violación tiene que ser amigo de su violador.

Perdonar quiere decir no hacerlo reo de su culpa, así como Dios no nos hace reos de nuestra culpa. Perdonar es soltar esa deuda, dejar ir esa deuda como si no existe. En otras palabras, dejarlo todo en manos de Dios. Perdonar es desearle bien a quien nos hizo daño, no pagarle con la misma moneda. No pagar mal por mal.

Si duele perdonar de corazón, más duele no perdonar de corazón. Porque por mucho que tratemos, por mucha consejería que recibamos o muchas oras de oración que tengamos con Dios, si no perdonamos, aun Dios no recibe nuestra ofrenda, no recibe nuestra oración, pues estamos destruyendo todo guardando ese rencor, destruyendo todo hasta nuestro propio futuro eterno.

Pídele a Dios que te ayude, que te muestre a quien debes perdonar, que necesitas soltar…..

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TAREA

Tienes 4 días a partir de hoy para contestar las preguntas y enviar tus respuestas a este correo para recibir crédito por tu trabajo:

tareashosanna@gmail.com

En el tema del correo, por favor de escribir el nombre del Diplomado, y la tarea que esta entregando. Por ejemplo:

Diplomado en Consejería Cristiana, Clase 5

Por favor de ser amplio en tus respuestas.

1. En sus propias palabras, resuma en un párrafo de 5 oraciones la sección A de este estudio “EL PERDÓN ES LA BASE DE LA BIBLIA.”

2. En sus propias palabras, resuma en un párrafo de 5 oraciones la sección B de este estudio “COMO EL RESENTIMIENTO AFECTA TU HABILIDAD DE PERDONAR.”

3. En sus propias palabras, resuma en un párrafo de 5 oraciones la sección C de este estudio “SI NO PERDONAMOS JAMÁS SANAREMOS, ESA ES LA ÚNICA VERDAD.”

4. ¿Por qué la falta de perdón es una enfermedad espiritual?

5. ¿Qué cosas negativas produce la ira fuera de control? Por favor de darme algunos ejemplos.

6. ¿Qué cosas negativas produce el temor en exageración? Por favor de darme algunos ejemplos.

7. ¿Por qué el resentimiento hace a la persona esclava?

8. ¿Por qué razones le es difícil a las personas perdonar?

9. ¿Por qué el perdón no significa que debe seguir sufriendo con quien le lastimó?

10.  ¿Qué quiere decir que el perdonar es una decisión voluntaria?

11. ¿Es el perdón de Dios condicional o incondicional?

12. ¿Qué es resentimiento?

13. ¿Qué quiere decir perdonar a una persona? Deme un ejemplo de lo que NO ES PERDONAR A UNA PERSONA.

14. ¿Qué quiere decir ser masoquista?

15. ¿Por qué ser masoquista es pecado?