Estudio Bíblico: La Fe Que Te Sostiene

Tu fe te ha salvado; Pero Jesús dijo:—Alguien me ha tocado, porque yo he sentido que ha salido poder de mí.  (Lc 8:46 RVR1995)

Vivir en Fe es vivir caminando sobre las nubes sabiendo que aun cuando se esta caminando tan alto y no hay piso que sostenga a uno, podemos caminar confiado porque nos sostiene Aquel que sostiene todo, El Principio y El Fin, El Alfa y la Omega, nuestro Cristo Redentor.

La Fe deja ver al hombre lo que otros no pueden ver.

Heb 11:8-10

8 Por fe, Abraham, cuando Dios lo llamó, obedeció y salió para ir al lugar que él le iba a dar como herencia. Salió de su tierra sin saber a dónde iba, 9 y por la fe que tenía vivió como extranjero en la tierra que Dios le había prometido. Vivió en tiendas de campaña, lo mismo que Isaac y Jacob, que también recibieron esa promesa. 10 Porque Abraham esperaba aquella ciudad que tiene bases firmes, de la cual Dios es arquitecto y constructor.

Gn 12:1

Un día el Señor le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te voy a mostrar.

Parecía una locura que Abram dejara su casa para ir en busca de un lugar que ni siquiera sabia donde estaba. Pero salió a buscarlo no solo como el que tiene esperanza de encontrarlo pero también como el que sabe que no ha de conformarse hasta recibir la Promesa de Dios. Escuchaste eso, no te conformes hasta recibir la Promesa de Dios.

Prefirió sentirse extranjero que aceptar un regalo de Dios a medias. Por una simple razón, el podía ver algo que otros no veían. Otros veían tierras, edificaciones, gente, ciudades. Abram no tenia puesta su mirada en tierras ni en edificaciones ni gente ni ciudades, tenia puesta su mirada en el Arquitecto y Constructor de la ciudad con fundamento celestial.

Heb 11:27

Por la fe dejó a Egipto (Moises), no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

La gente envidiaba a Moisés porque el tenía al Faraón para sostenerse. Pero Moisés no se sostenía del Faraón sino que prefirió dejar las riquezas y ser maltratado con su pueblo para que su sostén fuera el Invisible, el Santo de Israel.

Heb 11:13

Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Cuando otros dejan de ver, cuando la meta esta muy lejos, cuando la esperanza se pierde y el camino se hace largo, la Fe en nosotros se activa y nos deja ver con los ojos espirituales lo inalcanzable como si ya lo tuviésemos. Porque no importa cuan lejos este de nosotros, la fe no conoce de distancia, la fe conoce de Promesas Divinas.

La Fe provoca nuevas ambiciones en nuestros corazones.

Heb 11:16

Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.

El hombre desea complacer su cuerpo, se siente satisfecho cuando otros le admiran por lo que tiene.

La Fe provoca que deseemos encontrar nuestro gozo no en lo que tenemos sino en lo que tendremos, no en lo que lograremos en esta tierra donde todo es pasajero sino en los tesoros celestiales que tendremos donde todo es eterno.

La Fe no conoce derrota. La Fe nunca acepta derrota.

Heb 11:22

Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.

La muerte no pudo impedir que José llegara a la tierra prometida sino que al morir declaro que aun muerto sus huesos llegarían a ella.

Declaramos con nuestras bocas lo que sentimos que Dios nos ha prometido y por Fe lo confesamos.

La Fe mantiene nuestra mirada en el premio final y no permite que lo temporero nos distraiga.

Heb 11: 24-26

24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,

25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,

26 teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.

La Fe nos permite caminar por donde otros no pueden caminar.

Heb 11:29

Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

La Fe me lleva a conquistar y no ha ser conquistado.

La Fe me muestra la justicia de Dios y no la mía.

La Fe me enseña a no correrle a los leones sino a tapar la boca de ellos, me enseña apagar fuegos no a prenderlos.

Pero sobre todo… v.34 La Fe me deja saber donde están mis fuerzas… en mi debilidad. Porque cuando yo no puedo… entonces el gran Yo Soy puede.